Las tinieblas y el alba (Ken Follet)

Esta semana me decanté por el libro con un título bastante elocuente Las tinieblas y el alba, la precuela de Los pilares de la tierra, del escritor superventas Kent Follet

Sinopsis

Año 997, finales de la Edad Oscura. Inglaterra se enfrenta a los ataques de los galeses por el oeste y de los vikingos por el este. La vida es difícil y aquellos que ostentan algo de poder lo ejercen con puño de hierro y, a menudo, en conflicto con el propio rey.

En estos tiempos turbulentos, tres vidas se entrecruzan: el joven constructor de barcos Edgar, a punto de fugarse con la mujer a la que ama, comprende que su futuro será muy diferente a lo que había imaginado cuando su hogar es arrasado por los vikingos; Ragna, la rebelde hija de un noble normando, acompaña a su marido a una nueva tierra al otro lado del mar solo para descubrir que las costumbres allí son peligrosamente distintas; y Aldred, un monje idealista, sueña con transformar su humilde abadía en un centro de saber admirado en toda Europa. Los tres se verán abocados a un enfrentamiento con el despiadado obispo Wynstan, decidido a aumentar su poder a cualquier precio.

Mi opinión

Las tinieblas y el alba está ambientada en Inglaterra entre los años 997 d.C. – 1007 d.C., en los inicios de la Edad Media.

La mayoría de las novelas de Ken Follet se caracterizan por la extensión y ésta no es una excepción con casi mil páginas. Dividida en cuatro partes (la boda, el juicio, el crimen, la ciudad) y cuarenta y tres capítulos, en los cuales narra la vida de Edgar y Ragna, los protagonistas por excelencia. Dos personajes con una conexión especial y es que, aunque de diferente estatus social, ella noble y el carpintero, comparten unas cualidades únicas (inteligencia, carisma, atracción y conciencia), 

“Nadie debería verse obligado a hacer lo que cree que está mal”

“A veces, pensó, era difícil hacer lo correcto”

pero también las desventuras y penurias que les dificulta salir a flote.

“Quizá solo cabía esperar justicia en el otro mundo, no en este”

En un primer momento me recordó a la novela de Jorge MolistPrómeteme que serás libre, al tener un comienzo similar, ya que la vida del protagonista se desmorona de la noche a la mañana por una conquista. Pero hasta ahí la similitud.

Lo más llamativo son los nombres tan similares, que en un principio es fácil perderse. Así tenemos a Edgar y sus hermanos Erman (el mayor), Eadbald (el mediano). El conde de Shiring, Wilfwulf y sus hermanastros Wynstan Wilgelm, y el segundo oficial del sheriff Wigbert. El tabernero y barquero Dreng, su primo Degbert y el sheriff del condado de Shiring Den.

Otros personajes importantes son: Alfred (monje estudioso). Cwenburg (hija del tabernero Dreng), Garulf (hijo de Wilf), Inge (primera mujer) y Gytha (madrasta de Wilf).

Entre los pasajes, hay uno que me ha llamado la atención porque muestra cómo a pesar de la evolución humana, se siguen los mismos procedimientos de chantaje entre países:

“En los últimos seis años Etereldo ha pagado dos veces a los vikingos con dinero para evitar una invasión, pero eso es extremadamente caro. Hace seis años pagó diez mil libras, y hace tres fueron dieciséis mil.

-Oímos hablar de eso en Normandía. Mi padre dijo que era como dar de comer a un león con la esperanza de que dejara de intentar comerte a ti”

Una vez más nos encontramos con una lectura muy completa sobre la sociedad en los comienzos de la Edad Media, los estamentos básicos y su pertenencia que viene dada principlamente por la cuna. De este modo tenemos al clero, la nobleza y el resto de la población formada principalmente por campesinos, constructores, artesanos y esclavos. En cada uno de ellos nos muestra la forma de vida de cada uno de sus habitantes. Cabe destacar cómo los nobles se dedicaban al arte de la guerra y muchos eran analfabetos, mientras que era más plausible que sus mujeres se dedicaran a las letras, tema casi exclusivo del clero.

“La ignorancia era peligrosa”

Ken Follet nos sumerge nuevamente en el mundo de la construcción ( iglesias, puentes), pero también nos muestra aspectos jurídicos en temas como la negociación de los matrimonios en la nobleza, las herencias, acuñar moneda y el clamor de haro (grito por el que se exigía pronta justicia). Todo ello sin dejar de lado las más bajas pasiones humanas como la codicia, el odio, el rencor, la envidia, la venganza, que dan lugar a robos, raptos, pillaje y corrupción 

“A menudo lo sorprendía lo fácil que resultaba engañar a la gente, sobre todo cuando se ocupaba una posición destacada. Cuando uno era tan crédulo se merecía todo lo que le ocurriera”

Pero también sentimientos positivos como el amor y la perseverencia. 

Para finalizar, me gustaría dejar un mensaje de movilización para la esperanza.

“Vivimos en un mundo dominado por la crueldad, la ignorancia y el dolor, pero lo mejoramos. Cuando el mal actúa ante nuestros ojos, no podemos guardar silencio”

Novela: Las tinieblas y el alba
Autor: Ken Follet
Categoría: Best-seller / Narrativa / Ficción Histórica

Recomendación:Lectura pausada para amantes de la novela histórica.

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Archivado bajo Best-sellers, Histórica, Narrativa

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