Una historia en bicicleta (Ron McLarty)

La reseña de la semana es del libro Una historia en bicicleta (The memory of running), del también actor Ron McLarty, que se publicó en audiolibro y, cuando el maestro del terror, Stephen King, la descubrió, la catapultó a la fama tras afirmar en el artículo semanal del Entertaiment Weekly: puede ser un best-seller. Nada más leer esto me he dicho: ¿Qué historias lee Stephen King? ¿En qué se inspira? ¿Qué tiene ésta de especial?

Argumento

Smithy tiene 43 años, pesa 126 kilos, trabaja en la cadena de montaje de una fábrica de muñecos, y bebe y fuma demasiado. Su adorada hermana Bethany hace años que desapareció sin dejar rastro y sus padres acaban de morir en un accidente de tráfico.

Entonces Smithy Ide decide sacar su vieja bicicleta del garaje y cruzar Estados Unidos de este a oeste en busca de lo que más quería y perdió hace mucho tiempo. A lo largo de su viaje, se verá envuelto en multitud de historias, a veces divertidas, otras tristes, y siempre emocionantes.

A medida que pierda peso, Smithy recuperará la fe en sí mismo y aprenderá a saborear la vida, el amor y la aventura.

Mi opinión

Una historia en bicicleta no me parece un libro convencional. ¿A qué me refiero? En principio no me ha parecido ni siquiera que tuviera estructura (aunque no sea cierto y se detecta bien avanzada la obra).

Me ha resultado difícil de leer debido, en gran medida, a unos capítulos que alternan como ráfagas de recuerdos del personaje, entremezclando presente y pasado de forma supuestamente fortuita, sin aparente conexión entre sí, para introducir los personajes. Tal es así, que he pensado en claudicar en más de una ocasión en que me he preguntado ¿adónde quiere llegar?

No obstante, he mantenido estoicamente la lectura y poco a poco, me he centrado (o la historia se ha ido despejando) y, a pesar de una densa narrativa, en la que escasea el diálogo, he descubierto una trama que se perfila con lentitud, para caer rendida ante la figura de Smithy Ide, el protagonista condecorado héroe de guerra que no disparó un arma, pero acabó con el trasero agujereado. Con 43 años y 126 kilos de peso y exceso de alcohol en sangre, el protagonista decide en un arrebato, viajar de costa a costa (desde Rodhe Island hasta California) para encontrarse con una parte de sí mismo que perdió hace tiempo y cerrar otra etapa de su vida. Bondadoso, inocente, frágil e inseguro (“siempre me gustaría ayudar pero tengo muchas inseguridades”), que vive en la monotonía del trabajo, televisor, tabaco y alcohol (“¿En qué momento me encerré tanto en mí mismo que me trago los sentimientos como si fueran comida rápida y todo tiene el mismo sabor salado?“), pero será capaz de cambiar sus hábitos por unos más saludables como los plátanos, los sándwiches de atún, montar en bicicleta y retomar el amor por la lectura.

La historia personal del protagonista es triste, dura y emotiva, tanto para el protagonista, como para otros personajes que se cruzan en su camino y viven en una lucha diaria por la supervivencia.

“La vida pide mucho más de algunas personas que de otras”

Es fácil coger cariño al protagonista, un personaje de carne y hueso con sus problemas y debilidades (“Dios mío, quiero ser más, quiero ser más de lo que soy“). A la trágica muerte de los progenitores se suceden recuerdos dolorosos del pasado (“Llevábamos tanto tiempo esperando lo malo que cuando llegaba era casi un alivio”), pero el presente no parece ser mucho más prometedor. Parece que el protagonista trata de huir y acaba viviendo situaciones insólitas y malentendidos, que provocan una sonrisa amarga y hace reflexionar. Si fuera una película, sin duda alguna, sería un drama.

Entre los personajes de la historia hay que resaltar brevemente a sus padres, a su hermana Bethany (con problemas mentales y también una especie de guía en su camino a lo largo del viaje), el prometido de ésta Bobby Myers, la vecina Norma Mulvey (parapléjica, enamorada de él desde la niñez y con una fortaleza interior capaz de sostenerlo en sus momentos más bajos), la doctora (por la que él sentía cierta atracción), los compañeros de filas como Bill Butler (que le salvó la vida en la guerra), y personajes que encuentra en su viaje: como Kenny (al que salva después de que hiciera novillos), Carl Everett (gravemente enfermo y con quien tiene un accidente en la carretera), Philip Wolsey (camionero que le recoge y lo acompaña durante una parte del trayecto).

Para finalizar, he escogido una frase sencilla ya que, como la propia vida, no hay que complicarse.

“No podemos vivir nuestras vidas preocupándonos de lo que piensen los demás”

Novela: Una historia en bicicleta
Autor: Ron McLarty
Categoría: Narrativa
Recomendación: Lectura lenta y emotiva, para leer con calma.

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Archivado bajo Best-sellers, Narrativa

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