Hay autores que no me molesto en leer la sinopsis, me dirijo directamente a la estantería y cojo el libro, como ha sucedido con El libro negro de las horas, serie Kraken 1, de la óptico-optometrista y escritora Eva García Sáenz de Urturi.
«Respiré un par de bocanadas de aire. A veces sabes que la vida te va a cambiar al minuto siguiente, pero por mucho que te prepares mentalmente, te viene grande»
Sinopsis
Alguien que lleva muerto cuarenta años no puede ser secuestrado y, desde luego, no puede sangrar.
Vitoria, 2022. El exinspector Unai López de Ayala —alias Kraken— recibe una llamada anónima que cambiará lo que cree saber de su pasado familiar: tiene una semana para encontrar el legendario Libro Negro de las Horas, una joya bibliográfica exclusiva, si no, su madre, quien descansa en el cementerio desde hace décadas, morirá.
¿Cómo es esto posible?
Una carrera contra reloj entre Vitoria y el Madrid de los bibliófilos para trazar el perfil criminal más importante de su vida, uno capaz de modificar el pasado, para siempre.
Me llamo Unai. Me llaman Kraken.
Aquí termina tu caza, aquí comienza la mía.
¿Y si tu madre fuera la mejor falsificadora de libros antiguos de la historia?
Mi opinión
A caballo entre Madrid y Vitoria, El libro negro de las horas homenajea el maravilloso mundo de los libros y las personas que se dedican al oficio desde libreros a bibliofilos incluyendo a los autores, con multitud de referencias a obras de todos los tiempos y escritores, tanto nacionales (Machado, Delibes, Lorca…), como extranjeros (Leonardo da Vinci).
«porque amo los libros, pero los amo por su contenido, por las letras, por las palabras, por las historias que cuentan, por lo que hacen sentir a un lector…»
En este sentido, me parece importante destacar un personaje histórico que relata. Su nombre es Egeria. Una mujer audaz que merece el reconocimiento por la época en la que se desenvolvió, siglo IV, realizando dos de mis pasiones: la escritura y los viajes. Con ella y con otras muchas mujeres, se pone en alza los logros del feminismo a lo largo de la historia y no la degradación del término al que ha llegado en la actualidad. Hasta aquí mi comentario, que no quiero desviarme del tema.
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