El Club de los Viernes me dejó tal sensación agridulce que regresé a la biblioteca a por la segunda parte, El Club de los Viernes se reúne de nuevo.
En el argumento de esta novela, Kate Jacobs nos traslada a la tienda Walker e Hija cinco años después de la trágica separación de Georgia. En esta ocasión el círculo de amigas no se reúnen para hacer calceta, sino para dar una fiesta de bienvenida a Darwin y sus dos gemelos. Pero la vida no sólo ha cambiado para ella, sino también para el resto de este variopinto grupo de amigas. Catherine se ha convertido en una empresaria de una tienda de antigüedades, denominada El Fénix, en la que además se degustan vinos. Dakota es una joven universitaria que ha perdido la ilusión por el mundo de las lanas. Anita ha dado un paso adelante en su relación con Marty, a pesar de las reticencias de sus hijos. K.C. se ha convertido en una abogada de éxito. Mientras que Lucie, por su parte, se encuentra en el culmen de su carrera profesional coma productora tras la publicación del cortometraje de El club de los Viernes.



