Una vez más la curiosidad me llevó hasta el libro de la semana: Catálogo de pequeños placeres. Y es que, después de escuchar algunos comentarios del autor, Carlos Herrera, periodista consagrado a la radio, sobre noticias de actualidad, me preguntaba cómo escribiría. La verdad, no he salido prácticamente de dudas.
La arena de la playa deslizándose entre los dedos de los pies durante un paseo invernal, una rebanada de pan recién hecho untada en aceite de oliva, el tañer de las campanas en la plaza de pueblo, enseñar a un hijo a montar en bicicleta, volver una tarde al barrio en que se ha nacido, el sagrado tiempo de la siesta estival bajo la sombra de un árbol… son situaciones que nos hacen percibir de nuevo, con atención, lo cotidiano.
A través de breves narraciones, Catálogo de pequeños placeres se adentra en esos instantes, familiares e íntimos, en que el tiempo se detiene y los sentidos nos transportan al pasado, esos momentos invadidos por el gozo de lo común, que nos hacen disfrutar plenamente de un simple detalle.
Mi opinión
Sinceramente, no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero intuía que sería algo más elaborado. No me malinterpretéis, describe con sumo detalle y tiene un lenguaje amplio y preciso, sino que es mas bien el fondo. Quizá esperaba una unión de todos esos placeres. Algo que por otro lado, se debe intuir con el título, pues Catálogo de pequeños placeres es, como bien indica, una especie de listado narrado con brevedad y sin llegar a ahondar, que engloba los instantes más mágicos para el autor. Ese momento que uno valora la vida y el placer de vivir.
«Hay veces que las sensaciones se han quedado detenidas en el tiempo».




