El arcoíris invisible (Arthur Firstenberg)

A pesar de que no soy muy dada a lecturas que no sean novelas, últimamente he ampliado el abanico hasta encontrar El arcoíris invisible, de Arthur Firstenberg. Un libro que he oído mencionar en diversas ocasiones y no he podido dejar escapar la oportunidad de adentrarme entre sus páginas.

Sinopsis

La electricidad es una fuerza biológica de la vida; la parte invisible de la naturaleza. El aire está lleno de todo tipo de ondas de todos los colees que nuestro cuerpo siente aunque no las alcancemos a ver. Durante más de doscientos años hemos vivido bajo la generalizada creencia de que la electricidad era inocua para el ser humano y el planeta. El científico e investigador Arthur Firstenberg destruye esta convicción al contarnos paso a paso la historia de la electricidad como nunca se había hecho hasta ahora -desde un punto de vista medioambiental- y describiéndonos pormenorizadamente todos sus efectos biológicos.

De manera amena y rigurosa, El arcoíris invisible narra la historia de la electricidad desde los albores del siglo XVIII hasta nuestros días, haciéndonos conscientes de que muchas enfermedades cardíacas, la diabetes y el cáncer, así como multitud de problemas medioambientales, han sido causados en gran parte por la contaminación electromagnética asociada a nuestro progreso tecnológico: el telégrafo, el teléfono, la adio, la televisión, el móvil , la red 5G, etc

Mi opinión

Comencé la lectura en diagonal, sin mucho ánimo de leerme entero el libro. Sin embargo, he sucumbido a la lectura y, salvo unas diez hojas de la parte central, he leído cada palabra, cada línea y cada frase como si fuera la última. Absorbida, ensimismada y preocupada, consciente del daño que causan las ondas electromagnéticas.

El arcoiris invisible es un compendio de investigaciones a través de la historia de la electricidad en el que incluye una extensa bibliografía de unas ochenta páginas. A pesar de ello, habrá mucha gente que desconfíe del contenido, quizá a la espera de que alguien rebata, pero sin prestar atención a los detalles, como es la simple observación tanto de uno mismo como de lo que ocurre alrededor, asicomo la búsqueda del conocimiento.

No quiero ponerme filosófica, pero en los últimos años hay una corriente de desidia en la sociedad, que prefiere que le digan qué es un bulo y qué no, a investigar por su cuenta. Así nos va.

La información está a disposición del que quiera conocer, pero, por desgracia

Vivimos en un mundo en el que la información no incrementa los conocimientos ni abre los ojos”

El libro contiene muchísima información y es difícil resumir el contenido, pero tampoco quiero fusilar el libro, así que haré un comentario lo más sucinto que pueda, comenzando por el uso de la electricidad en sus inicios, como tratamiento curativo. Se realizaron experimentos de conductividad entre las personas y pronto hubo quien comenzó a comprobar los efectos.

Winckler aprendió de sus experimentos que no hay que aplicar electricidad a los seres vivos”

Los síntomas que afectaban a empleados de ferrocarril eran los mismos que presentaban los telegrafistas y telefonistas, ya fueran hombres o mujeres y, atención, se parecía a un resfriado o gripe.

Schweich insistía en que la acumulación de electricidad en el cuerpo causa los síntomas de la gripe. Nadie lo ha refutado.

Interesantes son los estudios acerca de la gripe, mal llamada, española, y los estudios de un equipo médico de Boston por infectar a cien voluntarios sanos con las secreciones de los infectados. Intentos infructuosos, cuya escatológica descripción omito.

En 1918 pocos pacientes presentaban inflamación de garganta, goteo nasal u otros síntomas respiratorios. Sin embargo, los síntomas neurológicos eran muy frecuentes incluso en los casos leves. He aquí algunos: insomnio, estupor, embotamiento, hipersensibilidad sensorial, hormigueos, picores, pérdida de audición, debilidad o parálisis parcial del paladar, de los párpados, de los ojos o de otros músculos…

Así pues, Arthur Firstenberg, relaciona los grandes inventos tecnológicos con las enfermedades que surgieron al mismo tiempo como: la creación de la radio y la gripe de 1918, el radar en 1957 y la gripe asiática, los satélites en 1968 y la gripe de Hong Kong. Aquí tendríamos que pensar en qué efectos ha causado la reciente implantación de las antenas 5G.

Uno de los ejemplos que nos relata es sobre Marconi, que instaló cables de antena sobre su vivienda en la Isla de Wight y los efectos fueron devastadores. No sólo por sus dolores de cabeza, también la muerte prematura de su bebé por “causas desconocidas” y la hemorragia cerebral de la reina Victoria tras su paso por la isla.

Sin embargo, los estudios demostraron que, al energizar las plantas crecían más rápido, brotaban antes, echaban más hojas y, por lo general, eran más resistentes.

Estudios posteriores con animales, como las aves han dado resultados desoladores. Los nidos más cercanos a las antenas de cigüeñas y codornices tenían más problemas reproductivos, menos huevos, más frágiles… Mientras que la muerte de las abejas era el primer indicador.

Los efectos en el ser humano se traducen en enfermedades (cáncer), pérdida de memoria (deterioro cognitivo) y atención, dolores de cabeza, trastornos del sueño

Los campos electromagnéticos han cobrado tal intensidad en nuestro entorno que somos incapaces de metabolizar las grasa de la misma manera que nuestros ancestros”

Si bien,

No interesa retirar las antiojeras culturales relativas a la electricidad”

Una obviedad para escépticos del “pues yo no…”

No había dos personas que reaccionaran a la electricidad de la misma manera” (…) “Hay personas más sensibles que otras. Y, a la inversa, algunas personas conducían tan mal la electricidad que (…) interrumpían el flujo de la corriente”

Tanto la sensibilidad como la conductividad eléctrica eran indicadores del estado de salud”


Ah, se me olvidaba. También menciona HAARP (Programa de investigación de Aurora Activa de Alta frecuencia). Como diría mi hijo: De locos.

La paradoja es el estudio que asocia longevidad y enfermedad.

A la par que aumentaban las enfermedades de los nervios, y en parte como consecuencia de ello, ha aumentado también la longevidad”

Para finalizar, me gustaría dejar una cita que transmite lo que pienso, pues la información está al alcance de todos y la verdad, tarde o temprano, sale siempre a la luz.

Llegará un día en que nos daremos cuenta. Un día la sociedad despertará y será consciente de la gravedad del problema de la contaminación electromagnética y sus peligrosos efectos en los gorriones, las ramas, las abejas, los árboles y los demás seres vivos., incluidos nosotros”.

Novela: El arcoíris invisible

Autor: Arthur Firstenberg

Categoría: Bestseller / Ciencia / Investigación

Recomendación: Imprescindible.

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