Los silencios de Hugo (Inma Chacón)

Hacía más de un año que mi suegra me había dejado Los silencios de Hugo, de la escritora Inma Chacón, y no encontraba el momento propicio para la lectura, pero después de la última decepción literaria con la finalista del Premio Planeta, estaba abierta a cualquier libro y la verdad es que empezó algo flojo, pero poco a poco se ha ido enderezando.

Sinopsis

Noviembre de 1996. Hace doce horas que Olalla ha desaparecido y su ausencia no tiene sentido para nadie. No es propio de ella estar tanto tiempo sin avisar dónde localizarla, y menos ahora, cuando su hermano se debate entre la vida y la muerte, a la espera de un tratamiento experimental que podría salvarle. Todos la buscan, pero nadie logra dar con ella.

Pero ¿cómo ha llegado Hugo a ese hospital y por qué ha desaparecido Olalla?

Mi opinión

Como decía anteriormente, en un principio no estaba muy por la labor de realizar una inmersión en Los silencios de Hugo, y he puesto pegas desde el inicio. Veía grandes similitudes con la última lectura que tan poco me gustó y por ello, me puse una coraza.

«Cada cual encuentra sus propias razones para elegir el silencio»

En especial, al comprobar cómo se difuminaba el argumento con capítulos un tanto aleatorios y difusos con saltos entre presente y el pasado de forma indiscriminada, por lo que me sentía desconcertada y perdida.

«A veces el tiempo se confunde y altera inesperadamente el orden de los acontecimientos».

«La vida es una ecuación llena de incógnitas que se van despejando. La casualidad hace que a veces los resultados coincidan»

Sin embargo, hacia la mitad de la obra he pillado el tranquillo a la forma de relatar de la autora, al tiempo que la trama se perfilaba por completo, abriéndose en abanico para mostrar la perspectiva de cada uno de los distintos personajes. Y, ¡¿qué os voy a decir?! Me ha parecido muy real, les he cogido cariño y me he puesto en su piel.

«Lo peor de la soledad es el silencio. Pero no el silencio de los otros. El de uno mismo. El que impide que salga la voz de la garganta»

He sufrido con sus miedos.

«No podía ser. Los temores se cumplen cuando se cuentan, y ella no quería provocar a los demonios».

He sentido el amor fraternal entre Olalla y Hugo junto con ese sufrimiento silencioso del ánimo de protección entre hermanos, del que siempre ha cuidado y ahora es el que necesita los cuidados.

«Hugo no era el que necesitaba ayuda, sino el que la prestaba».

He comprendido la intención de ocultar el dolor que no se puede evitar.

«Prefirió llegar hasta el final, hasta que no le quedara otro remedio que enfrentarse a la tristeza de sus ojos»

He sentido ese anhelo por tener una oportunidad en el amor entre Helena y Hugo,

«…aceptar que el pasado no existe y que el futuro no es más que el presente que se alarga»

el deseo de conseguir revertir la enfermedad y evitar ese deterioro.

«¿Hasta dónde puede llegar el dolor?»

He sentido el miedo transformado en rechazo y distancia en la figura de Josep y la aceptación de Hugo.

«Su error se ha convertido en una deuda ante los otros (…) en una culpa que tiene que pagar. Y el precio es tan desproporcionado…»

He sentido esa amistad incondicional y esa otra que no lo es, capaz de arrastrarte al abismo. El «yo controlo», de la adicción que conlleva mentir a los que te rodean, pero también a uno mismo.

«El silencio utilizado como escudo contra el daño»

En determinado momento me he preguntado cómo reaccionaría yo ante semejante tesitura y cómo lo afrontaría y, la verdad, es que no lo sé. Es una de esas situaciones que, hasta que no te tocan de cerca, desconoces cómo actuarías.

En cuanto al argumento, me ha parecido que es un tema poco tratado al tiempo que necesario, porque las enfermedades de transmisión sexual (ETS) no han desaparecido. La autora se ha basado en una historia real sobre el sida (VIH), enfermedad que se llevó por delante a personajes tan mediáticos como Rock Hudson o Freddy Mercury, y los años de la Movida Madrileña, época que no viví porque era muy joven, pero aún recuerdo alguna ocasión en que, jugando en el parque, encontré jeringuillas por el suelo.

En definitiva, Los silencios de Hugo es una novela, cruda, emotiva, con un desenlace conmovedor, que consigue mostrar los distintos sentimientos ante una enfermedad desconocida y mortal hasta hace unos años. El tema se puede considerar de actualidad, no hay más que comprobar lo que sucedió con la pandemia hace unos años y la reacción ante el miedo, la desesperación y el temor en que se olvidó que:

«Los enfermos no son culpables, sino víctimas y por lo tanto no merecen un castigo»

«¿Quién podía dar respuesta la sinsentido?»

Para finalizar, me he decantado por una cita que se puede aplicar a múltiples situaciones en esta época en la que nos ha tocado vivir en la que la verdad se esconde, la información se sesga y la historia se omite.

«Mentiras que acaban por convertirse en verdades a través de la costumbre, y se instalan en la vida cotidiana sin que se pregunto cuándo, por qué o dónde han nacido».

Novela: Los silencios de Hugo
Autora: Inma Chacón

Categoría: Narrativa/Drama
Recomendación: Tras un inicio un tanto difuso que no entendía muy bien el hilo argumental, la lectura se ha ido perfilando y consigue tocar la fibra sensible. ¿Sabrías cómo reaccionarías en una situación similar? Me temo que ni siquiera durante la pandemia hemos conseguido mantener al margen a nuestros miedos.

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