Cuando me recomendaron en el taller de lectura el libro sobre el Misterio de la Navidad de Jean-Paul Sartre, Barioná, el hijo del trueno, me llamó tanto la atención por cómo lo enfocaría, que no dudé ni un segundo en agenciarme un ejemplar.
Sinopsis
La primera obra de teatro del conocido escritor ateo existencialista tuvo como tema central la Navidad. Su tema preferido, la libertad humana, queda en ella enmarcado en la acción más dramática del mundo: la encarnación de Dios. Todos los elementos del drama están presentes: ternura, libertada, rebelión, redención, vida y muerte. El ateo Sartre nos conduce magistralmente a la admiración del misterio de Belén y al compromiso existencial con Cristo que salva.
Mi opinión
Barioná, el hijo del trueno es una obra de teatro que nos habla del Misterio de la Navidad y, como tal, nos intenta introducir en la época, que podría ser la nuestra.
«El gobierno de Roma (…) no vería con malos ojos la elección de un Mesías conveniente»
Tenemos a un recaudador de impuestos Lelius que genera la animadversión de todos. Mientras que Barioná se le considera un líder incuestionable, o eso creía hasta que irrumpe ante ellos un hecho insólito, la llegada del Mesías.
No sé muy bien cómo expresar mi opinión acerca de la lectura de esta obra. No es que me haya gustado especialmente, también es que desde el inicio sabemos como acaba y lo único diferente son los avatares del camino.
Hay que tener en cuenta que esta obra la escribió Sartre mientras estaba recluido en el campo de concentración por lo que trata de mantener el interés de todos los presos con constantes citas, a las que me voy a ceñir para mostrar lo más importante del contenido.
«No estáis solo y que hay que considerar el interés de la sociedad»
Intención del autor de que todos se sintieran identificados
«Hasta aquí hemos cedido ante la fuerza, pero ya basta»
«Nadie podrá padecer por él su sufrimiento: para sufrir y para morir se está siempre solo»
«(el destino) los naipes están marcados de antemano. La miseria, la desesperanza, la muerte, le esperan en cada esquina»
«No todos los días van como uno quería, no lo discuto. Pero mira: hay momentos que no son del todo malos…»
Nos muestra su escepticismo.
«Aunque el Eterno me hubiese mostrado su rostro entre las nubes, me negaría a escucharle porque soy libre; y contra un hombre libre, ni el mismo Dios puede nada».
El dolor.
«No te conozco de nada, pero veo en tu cara que has sufrido y veo también que te has complacido en tu dolor. Tus rasgos son nobles, pero tus ojos están medio cerrados y tus oídos parecen taponados. Veo en tu rostro la pesadumbre que se percibe en los ciegos y los sordos; (…) un hombre que no oye sino los consejos de su orgullo».
Ante el cual nos muestra la resiliencia.
«aprender a aceptar»
La desesperanza.
«El que pierde la Esperanza, Barioná, ese será expulsado de su pueblo, será maldito y las piedras del camino serán más duras para él (…) Pero para aquel que espera, todo serán sonrisas y el mundo le será dado como un regalo»
«ésa es tu desesperanza: rumiar el instante fugaz, mirarte el ombligo con una mirada rencorosa y estúpida, arrancar de tu tiempo el futuro y encerrarlo en un círculo alrededor del presente. Entonces ya no serás un hombre, Barioná. No serás más que una piedra dura y negra en el camino. Las caravanas pasan por el camino, pero la piedra permanece, sola y rígida, como un mojón de su resentimiento»
«No hay nada increíble en la estupidez de los hombres»
Romper con todo y acabar cuanto antes
«¿No es la muerte del Mesías lo que deben adorar? Pues bien, yo adelanto esa muerte treinta y tres años. Y le evito las afrentas ignominiosas de la cruz»
«Sabe que ese niño pasará por los sufrimientos que él ha conocido ya. Y me imagino que debe pensar: ojalá convierta mis fracasos en éxitos».
Incomprensión
«Ellos cantan y yo me encuentro solo en el umbral de su alegría, como un búho que parpadea deslumbrado por la luz»
«para todos existe la alegría»
Al igual que la parábola del hijo pródigo, al final lo importante es encontrar el camino.
«Cristo te llamaba y tú has ido hacia Él por el camino real y yo he seguido caminos más retorcidos. Pero hemos acabado por encontrarnos»
«quiero de vosotros algo más que esta resolución sombría. Quiero muráis en la alegría»
«¡Siempre habrá alegría!»
Novela: Barioná, el hijo del trueno
Autora: Jean Paul Sartre
Categoría: Teatro/ Navidad
Recomendación: Lectura sin pretensiones.



