¡Que nadie toque nada! (Blas Ruiz Grau)

Después de tanto tiempo siguiendo a través de Twitter a Blas Ruiz Grau (@BlasRuizGrau) y leer algunos de sus relatos, que suele subir a menudo, quería leer algo más en profundidad y me he decantado por el libro reeditado, Que nadie toque nada.

Sinopsis

El mundo de la ficción se ha encargado de vendernos una imagen que quizá dista demasiado de lo real cuando hablamos de la investigación de un crimen. Series de televisión que muestran a criminalistas trajeados en un escenario no ayudan a que esa veracidad se muestre. ¿Te has preguntado alguna vez cuánto tarda un análisis de ADN? ¿De huellas? ¿Es necesario que investiguen a oscuras? ¿El cloroformo actúa en una víctima como se nos muestra? ¿Las pistolas con silenciador suenan como en las películas? ¿Un cadáver se identifica tras sacar el cuerpo de una nevera y destapar una manta? Así, como estos, hay infinitos mitos que Blas Ruiz, con un toque irónico trata de desmontar. Adéntrate en la realidad policial con el fruto de una rigurosa investigación de más de dos años y verás cómo la realidad, muchas veces, supera a la ficción.

Además, como bonus, en los últimos capítulos el autor te cuenta cómo fueron las vidas y la obra de los considerados como peores asesinos de la historia de España.

Mi opinión

¡Que nadie toque nada! no es una novela. Es un libro didáctico, cuyo germen es el blog de Zenda llamado Se ha desmitificado un crimen, donde desde mayo hasta diciembre de 2016 mostró cómo son los verdaderos procedimientos policiales. El libro está formado por 21 capítulos divididos en dos partes bien diferenciadas.

En la primera de ellas trata sobre las investigaciones que ha realizado para sus novelas y datos curiosos de la criminalística, para demostrar que nos dan gato por liebre, tanto en las películas como en las series de televisión. De este modo, va desmontando mitos sobre los temas más diversos: protocolo en búsqueda de pruebas, huellas, ADN, detonaciones, polígrafos, sueros de la verdad, antropología forense, cuerpos de seguridad, el SAC (Sección de Análisis de Conducta dentro de la Policía Nacional) y el SACD (Sección de Análisis de conducta dentro de la Guardia Civil), entre otros muchos.

Después de leer algunas de las explicaciones es imposible visionar una película o una serie de televisión sin comentar defectos (¿Disparando con dos pistolas al mismo tiempo? ¡Ése candado no puede reventarlo con ese arma!). ¡Qué daño has hecho Blas! Ya no voy a poder disfrutar igual.

Por otro lado, en algunos casos, no sé si porque el tema es muy interesante, porque ya lo conozco, o es que el autor ha tocado fondo, pero me ha resultado básico, escueto e incluso superficial.

En la segunda parte del libro narra la vida de los peores asesinos de la historia de España. Aquí el autor nos introduce su opinión: “Créeme, a pesar de lo horrendo de sus crímenes, sus vidas fueron fascinantes”. En cambio, a mí me han resultado espeluznantes (para nada fascinantes). Es más, a medida que iba leyendo, se me ha ido poniendo un mal cuerpo, que me ha costado librarme de esa sensación de repulsa, angustia e impotencia. En concreto, muestra a los protagonistas de los episodios más negros de la historia criminal de nuestro país, como son: Romasanta, El sacamantecas, La vampiresa de Barcelona, El arropiero, El matamendigos, El mataviejas, El asesino de la baraja, El asesino de la Katana, La viuda negra de L´Hospitalet, El celador de Olot. Aquí he echado en falta una mención al asesino del juego del rol.

Lo más llamativo del libro es ese lenguaje directo, en tono relajado, como si estuviera manteniendo una conversación en tiempo real con el lector frente a unas cañas. Ese lenguaje coloquial promueve una lectura ligera y bastante entretenida.

Para finalizar, en un extracto del libro me ha parecido que induce a confusión, asimilando el término criminal y psicópata, a pesar de que más adelante explica bien que no ha de ser así necesariamente. “Es innegable que ciertos acontecimientos en la niñez pueden influir a la hora de desarrollar determinados comportamientos criminales”. Por lo que, como cita os dejo una pequeña reflexión sobre la eterna duda: ¿un asesino nace o se hace?

“Atribuir su lugar de nacimiento a su temprano interés por la muerte sería un error, pensar sin embargo que esa cercanía contribuyó a desarrollar su demencia no sería muy desencaminado”

Libro: ¡Que nadie toque nada!
Autor: Blas Ruiz Grau
Categoría: Best-seller/Didáctico
Recomendación: Como el propio autor indica en el primer capítulo, puede servir de manual para escritores y las investigaciones de su próxima novela, pero también para estudiantes y curiosos del mundo criminal y policial en general.

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