La prostituta de Pentecost Alley (Anne Perry)

Tenía añoranza de una novela de misterio y he recurrido a la famosa escritora de novela policíaca Anne Perry. En esta ocasión, he escogido La prostituta de Pentecost Alley, la novela número 16 de la serie protagonizada por el inspector Thomas Pitt.

Argumento

El asesinato ritual de una prostituta en una sórdida casa de Pentecost Alley, un oscuro callejón de Whitechapel, podría haber pasado inadvertido en la gran metrópoli del Imperio británico. Pero bajo el cadáver fue encontrada una insignia del club Fuego del Infierno -una misteriosa asociación integrada sólo por cuatro caballeros y disuelta seis años atrás- con un nombre grabado: Finlay FitzJames, ex miembro del desaparecido club e hijo de uno de los hombres más ricos, poderosos e inescrupulosos de Inglaterra. La aparente implicación del primogénito de tan insigne familia exige la inmediata intervención de Thomas Pitt, recientemente ascendido a comisario y encargado exclusivamente de casos con posibles repercusiones políticas o sociales.

Mi opinión

La prostituta de Pentecost Alley es una novela entretenida, ambientada en la época victoriana, 1888, que retrata con detalle tanto la escasa credibilidad que se ofrece a las clases bajas, como las costumbres de la alta sociedad y sus conductas decorosas en las que existen distinciones de género.

La alta sociedad no olvida. Mejor dicho, olvida hasta cierto punto si se es hombre, pero no si se es mujer. En el caso de los hombres, depende de cuál se la falta

En esa sociedad machista en la que las mujeres sólo pueden aspirar a conseguir un buen partido, transcurre una trama llena de misterio e intriga, en la que la capacidad deductiva del inspector Thomas Pitt será puesta a prueba con el inquietante crimen cometido en uno de los barrios más deprimidos de la sociedad y cuyas pruebas indican que ha sido un prometedor político. Sin embargo, la investigación será complicada y pronto, el famoso inspector descubrirá que todo es posible porque “ciertos hombres, en cuanto poseen un poco de poder, cometen toda clase de abusos con sus inferiores“, también es cierto que “El poder es cruel y la envidia lo es aún más“.

Además, “Las personas que uno creía conocer, podían ocultar facetas de incontrolable amargura o cólera, oscuras necesidades que ni siquiera ellas mismas comprendían”.

Los personajes son variados, desde el inspector Ewart, el subjefe policía John Cornwallis,  el agente Binns y el médico forense Lennox. El famoso inspector Thomas Pitt, ascendido a comisario, su mujer Charlotte y su cuñada Emily tienen un papel importante en la investigación. El sospechoso Finlay  FitzJames, apenas tiene participación, a diferencia de su hermana Tallulah, empeñada en mantener limpio el nombre de su hermano, empeño compartido con su padre Augustus y madre Aloysia. Los amigos del club Fuego del Infierno: Jago Jones, Mortimer Thirlstone y Norbert Helliwell cuyas carreras profesionales han dado un vuelco convirtiéndolos en reverendo, artista y noble, respectivamente. Por último, aunque no menos importante se encuentran las prostitutas Rose Burke, Nan Sullivan, Madge, Margery Williams, Ella Baker, el chulo Albert Costigan de la difunta Ada McKinley, Nora Gough y Mary Smith.

Anne Perry consigue una espectacular ambientación, introduciendo al lector en la época victoriana con la problemática de las diferentes clases sociales. Además, expone la controversia existente en cuanto al oficio más antiguo del mundo:

“Si nos propusiésemos seriamente erradicar la prostitución deberíamos ocuparnos primero de sus causas, es decir tanto de las mujeres que la practican como de los hombres que recurren a sus servicios”

Para finalizar, me ha sido bastante complicado escoger una cita, así que me he decidido a dejar varias frases, entre las que se encuentra una pequeña arenga.

“siempre hay alguien que saca provecho de los momentos de confusión”.

“ciertas cosas pueden aplazarse pero siempre llegan, un día u otro”

“Ser bueno, nunca es insulso porque implica sentimientos, una sincera preocupación por lo que uno hace. (…) No es ni mucho menos una actitud que se pueda mantener con apatía. El egoísmo (…) que alguien se interesa en sí mismo, y que antepone siempre sus caprichos a nuestras necesidades, entonces sí resulta insulso. La cobardía es insulsa, la gente que huye y nos deja solos cuando da la impresión de que el peligro es real y la victoria que queremos oír sea verdad o no. La verdadera vida reside en la generosidad, el valor, la risa y la honradez”.

Novela: La prostituta de Pentecost Alley
Autora: Anne Perry
Categoría: Novela negra /Misterio/ Intriga
Recomendación: Para amantes de las novelas policíacas y el misterio.

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Archivado bajo Best-sellers, Intriga, Misterio, Novela Negra

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